Y SE OLVIDARON A LA SUEGRA

Y SE OLVIDARON A LA SUEGRA

Muñecos artesanales típicos de Bratislava. Eslovaquia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ayer por la tarde, mientras Carletes y yo dábamos un paseo con Juanito, hablábamos los tres de las cosas de la vida. Y como nuestro amigo es muy hablador y sabe que me gusta mucho que me cuente cosas que le pasan, porque las cuenta con mucha gracia, dijo así:
-¿No os he contado nunca que una vez olvidaron a mi suegra? Se le olvidó a mi cuñada, la hermana de mi mujer.
Se habían comprado un coche nuevo, porque el otro que tenían era más viejo que yo y no andaba ni a empujones. Y para estrenarlo se fueron mi cuñada, su marido y mi suegra a pasar el día a Xátiva. Llevaban a mi suegra con ellos por estar la mujer como los xiquets de los matrimonios separados, que unos días están con la madre y otros con el padre. Porque así estaba mi suegra: una temporada con nosotros en Albalat y otra con mis cuñados en Cullera.
Y como la hermana de mi mujer es muy cabezona, se le metió en la cabeza que ese día -un domingo del mes de agosto-, para estrenar el coche, tenía que llevarlo ella.
¡Y ya lo creo que lo estrenó! Conforme fue a meter el coche en el garaje no calculó bien y le hizo un rayón… Ay, cojones. Pero eso pasó más tarde.

Esa tarde del estreno, de regreso al pueblo, y en la misma entrada, había una carabana de coches de miedo; y mi cuñada se puso muy nerviosa.
Y tan nerviosa se puso que cuando fue a adelantar al que llevaba delante el coche se le caló.
Si ya iba la mujer hecha un manojo de nervios, se puso peor al ver llegar a una patrulla de la guardia urbana.
¡Pare ahí! ¡Paré ahí! Le gritó un guardia.
Y con un susto de mil demonios se bajaron todos del coche.
¡Señora! Le gritó el mismo guardia. En vez de ir con tanta prisa, hagan el favor de ayudarnos a socorrer a una mujer que va en el vehículo que está detrás de ustedes, pues se ha puesto de parto.
Mi cuñada, de los nervios, no sabía qué hacer. Y si antes tenía prisa por salir de aquel atasco, ahora tenía más.
A todo esto, mi suegra, que se había bajado del coche la primera, esperaba en un lateral de la carretera, sentada en una silla plegable que le habían dejado los ocupantes de otro coche. Y esperando, escuchó gritar de nuevo al guardia: ¡Señora, váyase de aquí, que me está contagiando los nervios! ¡Así que váyase antes de que la multe! ¡Váyase, por favor, váyase!
Entonces, a mi cuñada le faltó poco para subirse al coche y salir pitando.
Pero… Ay, cojones. Cuando llegaron a Cullera… ¡Se dieron cuenta que mi suegra no iba con ellos!
Con las prisas y los nervios se la habían dejado olvidada en la carretera, y tuvieron que regresar a por ella.
Pero hija ¿Cómo no te diste cuenta que no iba en el coche? Le preguntó mi mujer a su hermana, al contarnos lo sucedido.
Ay, qué sabía yo. Contestó mi cuñada. Acaso no sabes tú que nuestra madre habla por los codos y que me pone la cabeza como una carraca de feria. Yo, al no oírla hablar, pensé: qué calladita va. Y para que no se animara a hablar, nosotros tampoco dijimos palabra. Pero… Ay, cojones ¡No hablaba porque nos la habíamos olvidado!
-¿Y cómo acabó la cosa?-. Le preguntó Carlitines a Juan.
-Ay, pues acabó bien.
Mis cuñados fueron a buscar a mi suegra… Al parecer, ella, al verles marchar, había salido corriendo tras ellos, con los brazos extendidos y gritando: ¡esperar cabrones, y no os vayáis sin mí!

EL ARTE DE JUAN GARCÍA RIPOLLÉS EN LA COMUNIDAD DE VALENCIA

EL ARTE DE JUAN GARCÍA RIPOLLÉS EN LA COMUNIDAD DE VALENCIA

Escultura La tentación de Juan García Ripollés. Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hace días, con motivo de haber estado de vacaciones de Semana Santa 2021 en Castellón -única ciudad y provincia de la Comunidad valenciana que me quedaba por visitar-, me he puesto manos a la obra a escribir un nuevo artículo viajero.
Aunque este artículo es especial. Porque está dedicado a uno de mis artistas favoritos: Juan García Ripollés.

JUAN GARCÍA RIPOLLÉS

Debido a la larga trayectoria de Ripollés, resumo en este artículo parte de su biografía. Y cito algunas de las numerosas exposiciones que ha realizado, tanto en España, como fuera de nuestras fronteras.

Juan García Ripollés –Ripo o Beato Ripo-, es un pintor, grabador, escultor, diseñador de joyas y de figuras exentas en vidrio de Murano, que nació el 4 de septiembre de 1932 en Alcira (Valencia).
En el parto, su madre y su hermano gemelo, murieron, por lo que fue dado en adopción.

Los horrores de la Guerra Civil Española dañan los recuerdos de su niñez; sin embargo, en su memoria, también conserva bonitos momentos asociados a la naturaleza, los animales; y a la luz.
De hecho, para mitigar la soledad, en la infancia, modela figuras con el barro de la calle.

A los 11 años comienza a trabajar, como aprendiz, en una empresa de pintura industrial (pintura de brocha gorda).
Anteriormente había recogido boñigas de caballo y chatarra.
De los doce a los veinte acude a las clases nocturnas en la Escuela de Artes y Oficios Francisco Ribalta de Castellón.

En 1951 realiza su primera exposición de pintura en Castellón.

A los 21 años -tras desprenderse de su propia empresa-, se traslada a la capital de Francia, donde vive hasta 1963.
En París intercala el arte de la pintura con su profesión de pintor de paredes.

En 1958 forma parte del grupo de pintores de la prestigiosa galería de arte parisina Drouant David, en la que han expuesto obras del pintor malagueño Pablo Picasso y del pintor francés (de origen bielorruso) Marc Chagall.
La galería descubre su faceta artística y cuelga sus cuadros.
Ahí comienza su carrera como artista gráfico y a ser conocido a nivel internacional.

En 1959 pinta doce cuadros para la iglesia Saint-Paul de Tigran Commune de Chaulgnes (departamento francés de Nièvre).

En 1962 expone en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y en la Caja de Ahorros de Castellón.

En 1963 expone en la galería La Pasarela de Sevilla.

En 1964 participa en exposiciones colectivas de las galerías filiales de Drouant David, en otros países de Europa, Estados Unidos y Japón.

En 1969 viaja a Nueva York para exponer y vender su exposición The William Haber Art Collection.

En 1971 viaja de nuevo a Nueva York para vender su obra al célebre marchante neoyorquino León Amiel.

En 1977 vive en la ciudad holandesa de Veere, donde realiza y estampa grabados del libro homenaje a los 80, del escritor y periodista Josep Pla.

DATOS MÁS PERSONALES

Juan García Ripollés.

Ripollés está casado con Rosa Garbi y tiene tres hijos: Paloma, Yerma y Natalio.
Desde 2010 vive en Mas de Flors (pedanía de Sant Joan de Moró – Castellón).
Cuando no está de viaje dedica su tiempo a cultivar la tierra y a cuidar de sus animales de granja.
Ripollés es un alma libre. Viste con ropas coloridas -como si fueran divertidos pijamas-, cubre su cabeza con un pañuelo blanco (que lleva a modo de gorrito y tiene dos antenitas blancas, verdes…) y lleva una ramita de romero en la boca.

PREMIOS

-Premio de las Artes de la Comunidad Valenciana (2000).
-I Premio de las Artes Plásticas de la Generalitat Valenciana (2001).
-I Premio de las Artes Plásticas de la Cadena SER (2004).
-Insignia de oro de la ciudad de Alcira (2005).
-Premio Las Provincias (Premio Valencianos para el siglo XXI). (2005).

MATERIALES Y PINTURA

En su labor escultórica Juan García Ripollés trabaja la cerámica, la fibra de vidrio, el cristal de Murano (vidrio veneciano), la resina, el bronce y el hierro. En pintura emplea los acrílicos, la tinta china… Y el guache (o gouache), que es una técnica pictórica y un tipo de pintura relativamente moderna.

SELECCIÓN DE TRABAJOS Y COLABORACIONES

En 2005:
-Presentación en Castellón del DVD La sonrisa del vidrio.
(Audiovisual producido por Cosmopolitan y Noclafilms Producciones S.L.)
-Diseña un bolso para la subasta (en Valencia) en beneficio de los enfermos de Alzheimer.
-Presentación del cortometraje de dibujos animados Sculpture Club en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
-En 2006 diseña el cartel para la Federación de Fallas primer Congreso de Ingenio y Gracia. Ese mismo año se presenta en Peñíscola (Castellón) el cortometraje Sculpture Club, que recibe una mención especial.
-En 2007 realiza un ajedrez de cristal de Murano con esculturas de gran tamaño. Ese mismo año realiza el logotipo de Els Jocs Special Olympics para el 2008.
-En junio de 2012 se anuncia la creación de The Ripos -serie de dibujos animados para televisión-, realizada por Vidox Media.
-En diciembre de 2012 se publicaría el videojuego La pesadilla de Ripollés, juego basado en la vida y obra del artista, donde Ripollés luchaba contra sus propias esculturas.
El juego fue creado por el grupo de desarrollo de videojuegos PiX Juegos.
La pesadilla de Ripollés ganó el I Concurso de Nuevas Tecnologías y Videojuegos de Castellón, organizado por la concejalía de Juventud.
Por conflictos con la productora el juego se retiró en 2013.
-En 2018 se firma en Pekín (China) el acuerdo para rodar en enero el largometraje de animación en 3D Planet Ripostras, realizada por Vidox Media.

OTROS LIBROS

Cubierta del libro Ripollés en su Mar de Flor, Pedro Asín Bernal.

-Biografía: Ripollés de Cesáreo Rodríguez-Aguilera (1978).
Ángeles o neófitos: libro devocionario del beato Ripo en cuatro jornadas de perfección y un horóscopo para incrédulos del escritor y periodista español Manuel Vicent Recatalá (1980).
Ángeles o neófitos es un libro de divertimento donde Ripo es el protagonista. Trata de la metamorfosis del beato Ripo en el artista Ripollés.
Ripollés del crítico de arte Vicente Aguilera Cerní (1982).
Ripollés en su Mas de Flors de Pedro Asín Bernal.
Editorial Diputación de Castellón. Año 2004.
-Juan García Ripollés ilustra el libro Más crímenes de Castellón del colectivo 12 Plumas Negras.
El libro se presenta en diciembre de 2009.

ESCULTURA DE RIPOLLÉS EN VALENCIA

En la capital de la Comunidad valenciana podremos ver la escultura Homenaje al libro.
La escultura se realizó en 2006, por encargo del Ministerio de Educación, y se instaló en el jardín del Monasterio de San Miguel de los Reyes, sede de la Biblioteca de Valencia.

Escultura Homenaje al libro de Juan García Ripollés. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Debido a las protestas la escultura fue trasladada a un segundo emplazamiento y Ripollés le añadió un corazón.
Homenaje al libro se encuentra en la rotonda de la Avenida de Eduardo Boscá con el paseo de la Alameda (Passeig de l´Albereda), junto al Puente del Ángel Custodio.
Homenaje al libro presenta dos caras: la frontal (con un libro) y la trasera (con el corazón). La parte del libro da al Palacio de las Artes y la del corazón al Palacio de la Música.
Material: bronce.
Peso: 14 toneladas.
Altura: 16 metros.

ESCULTURA DE RIPOLLÉS EN ALICANTE

En la ciudad de Alicante podremos ver la escultura urbana El adivinador. Se encuentra en el paseo de Puerto, entre la plaza de la Puerta del Mar y la plaza del Puerto.

Escultura El adivinador de Juan García Ripollés. Alicante. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El adivinador representa una figura humana abstracta con cuatro caras. Sobre la cabeza tiene un ovoide con números.
La escultura fue donada en julio de 2010 a la ciudad de Alicante por la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).
Material: bronce.
Peso: 4 toneladas (aproximadamente).
Anchura: 3 metros y medio.
Altura: casi 8 metros.

OBRAS DE RIPOLLÉS EN CASTELLÓN

Estas son las obras que yo he visto del artista valenciano en la ciudad de Castellón de la Plana:

EL PENSADOR

El pensador se encuentra en la avenida del Rey Don Jaime, esquina con la calle Zaragoza, frente al edificio de Correos y Telégrafos.
La escultura se instaló en 2010.
Formó parte de la exposición Universo Urbano.
Forma parte del Museo al Aire Libre.
Material: bronce.
Peso: 350 kilos.
Medidas: 2’40 metros x 2’20 x 1’10.
Pedestal de hierro: 1 metro de altura.

Escultura El pensador de Juan García Ripollés. Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA TENTACIÓN

La tentación es una escultura urbana de gran formato. Se encuentra en la plaza de las Aulas, frente al edificio de la Diputación de Castellón.
La tentación formó parte de la exposición Universo Urbano.
La escultura se realizó en 2010. Representa la tentación de Eva. Sobre su descomunal cabeza tiene una manzana (símbolo del pecado original, o pérdida de la inocencia).
Material: bronce.
Peso: 1215 kilos.
Medidas: 3’90 metros x 3’50 x 1’70.

ELS CORDELIERS (LOS CORDELEROS)

Els cordeliers (Los cordeleros). Escultura-Fuente de Juan García Ripollés. Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Els cordeliers es una escultura-fuente realizada en 2002 por encargo del ayuntamiento de Castellón. Se encuentra en la plaza del Huerto Sogueros.
Los cordeleros tiene en la base un filaor y un menaor y un mástil central azul que está rodeado de doce brazos con las manos extendidas.
La escultura es un homenaje al oficio del cordelero.
Cordelero: persona que fabrica o vende cordeles y otras obras de cáñamo.
Materiales: bronce y fibra.
Altura: 16 metros.

TRANSFORMACIÓN

Transformación es un mural de 200 metros cuadrados, realizado por encargo del ayuntamiento de Castellón. Se encuentra en la pared medianera de la calle Mayor número 34.

Museo al Aire Libre
Ayuntamiento de Castellón
Mayo 1983

En el mural Ripo alerta de la destrucción del entorno.

Mural Transformación de Juan García Ripollés. Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PUERTO DEL GRAO (COSTA AZAHAR)

PUERTA DEL MAR

Escultura Puerta del mar de Juan García Ripollés en la Fuente del Centenario. Grao de Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Puerta del mar se encuentra en la Fuente del Centenario (en el Grao de Castellón de la Plana).
La escultura se realizó en 1998. Representa un busto femenino sobre un óvalo, rematado por un timón.
Material: bronce.
Medidas: 400 centímetros x 500 x 250.

Fecha de inauguración de la Fuente del Centenario: 29 de julio de 2002.

EDIFICIO EL SOL

Escultura en el edificio El Sol de Juan García Ripollés. Grao de Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Edificio El Sol se encuentra en el Grao de Castellón de la Plana.
La obra (en la fachada del edificio) es un bajorrelieve realizado con partículas de cristal de Murano.
Promotor: Paco Molina.

LA HEMBRA DEL MAR

La hembra del mar preside la entrada del Planetario (en el Grao de Castellón de la Plana).
Como la mayoría de las esculturas de Ripollés La hembra del mar tiene dos caras, símbolo de la dualidad. Por tanto, la obra representa la contradicción entre la calma y la violencia del mar, capaz de cautivar al hombre pero también de causarle dolor.
La escultura se construyó con material procedente de barcos pesqueros y mercantes desguazados.
Es una de las obras más personales del artista.
Material: hierro.
Peso: 42 toneladas.
Altura: 19 metros.

Escultura La hembra del mar de Juan García Ripollés en el Planetario. Grao de Castellón de la Plana. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

RIPOLLÉS EN LOS JARDINES DE AMPLARIES DE MARINA D’OR (OROPESA DEL MAR – CASTELLÓN)

En los Jardines de Amplaries (Jardín Encantado) de Marina d’Or – Ciudad de Vacaciones hay varias esculturas de Juan García Ripollés. Algunas presentan la dualidad (niña/niño); otras tienen grandes paelleras, por cabeza. Y todas son tan divertidas y coloridas como los atuendos que acostumbra a vestir el creador de las esculturas.
(Dejo tres fotitos del Jardín Encantado).

Escultura de Juan García Ripollés. Jardines de Amplaries (Jardin Encantado). Marina d’Or. Oropesa del Mar. Castellón. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Escultura La despedida de Juan García Ripollés. Jardines de Amplaries (Jardín Encantado). Marina d’Or. Oropesa del Mar. Castellón. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Escultura de Juan García Ripollés. Jardines de Amplaries (Jardín Encantado). Marina d’Or. Oropesa del Mar. Castellón. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Por Carolina Olivares Rodríguez.
(Artículo viajero escrito en el mes de abril de 2021).

A VUELTAS CON UN VECINO

A VUELTAS CON UN VECINO

Parc del Molló. Tavernes de la Valldigna (playa). Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL HOMBRE QUE SECUESTRABA GRILLOS

La pasada tarde, estando Carletes y una servidora tumbados en nuestro sofá -tipo cheslong, para más señas- de color gris, tapaducos con dos mantas (a rombitos azules, blancos y marrones, también para más señas), por encima del sonido de la tele oíamos un ruido:
-¿No oyes un ruido?-. Me preguntó Carlos.
-Sí-. Le contesté .-Es un grillo.
-¿Cómo un grillo?
-Sí. Es un grillo cantando.
-Ya. Como las cigarras, ¿No?
-Sí.
-¿Pero cómo va a ser ese ruido el de un grillo, Carolineta?
-Pues si no es un grillo, será la cigarra…
-No-. Me interrumpió .-Porque si fuera la cigarra cantando se escucharía también la bandurria.
-¿Qué bandurria?
-Coño, la que tocaba la cigarra mientras cantaba…
-Déjate de chorradas y vamos a ver de dónde viene ese ruido.

Entonces, levantándonos, Carlitines y yo nos pusimos a investigar para averiguar la procedencia del ruido, (que por mucho que mi marido me contradijera, ese ruido era el de un grillo cantando).
-Mira a ver si lo hace la bombilla-. Me dijo él, señalando la lámpara de pie .-Y tras investigar, nada.
-¿Y no saldrá del televisor?-. Le pregunté yo.
-No creo.
-Mira a ver, y apágala .-Y tras apagar el televisor, nada.

Entonces, yendo hacia la cocina -está junto a la puerta de la casa-, entramos. Pero nada, allí no estaba el grillo cantor.
-¿Abro la puerta?-. Me preguntó Carlos, cogiendo el pomo de la puerta de la calle.
-Abre a ver-. Le dije yo.

Entonces, al abrir la puerta de casa, el ruido se agudizó más aún.
-¿Dónde está el grillo?-. Le pregunté a Carlitines, más mosqueada que un sordo.
-En casa del extraterrestre-. Me dijo.
Nota: es que tenemos un vecino extraterrestre, y otro al que le llaman Terremoto; y al conserje le dicen “El Serenato”. Al parecer, su abuelo, hace muchos años, se fue a cagar, “paí”, al campo. Y a falta de papel higiénico para limpiarse el culo, agarró unas plantas que se llaman serenatas (las ortigas de toda la vida, que estos valencianos le cambian el nombre a las cosas, ché. Porque las serenatas son las que dan algunos por las noches).
Y eso, que me lio sola.

Finalmente Carlos y yo descubrimos que el ruido venía de la caldera del vecino.
-Hay qué joderse-. Dijo Carlos, cerrando la puerta .-Esa caldera… Si no explota, va bien la cosa.
-Calla, calla-. Le dije yo-. ¿No ves que si explota salimos volando por los aires? .-Y tumbándome de nuevo en el sofá, dije-. Carlitines, es imposible que el ruido lo haga la caldera.
-¿Ah, sí? Entonces, ¿Qué ruido es ese, eh?
-El del grillo que el vecino tiene secuestrado en la terraza de la cocina. Así que podemos estar tranquilos, Carlitines, pues si alguien va a salir volando por los aires, serán el vecino y el grillo. Porque… Huuum… Fijo que este hombre secuestra grillos para llevárselos a su planeta en un platillo volante… Huuum… Fijo que querrán hacer experimentos con él… Porque… ¡Claro! ¡De esos experimentos salió un alien! Porque… No me digas tú que los grillos no se dan un aire a los aliens, ¿Eh Carlitines?
-Madre mía cómo está esta mujer-. Me pareció escuchar de boca de mi marido.
Y así quedó la cosa.

¿EXTRATERRESTRE O VAMPIRO?

Una duda existencial sobrevuela mi cabeza. Y es respecto al vecino extraterrestre, que tenemos puerta con puerta.
A ver, Carlitines y yo llegamos a la conclusión de que el paisano no es de este planeta. Porque tiene unas costumbres extraplanetarias, como por ejemplo:
Tener la calefacción encendida las 24 horas del día, con más de 22 grados de temperatura. (Los de la compañía del gas tienen que estar contentos con él). Y esa es otra, no veas el ruido que hace la caldera, parece un grillo. Y sale un olor a gas… Cualquier día le encuentran los bomberos, o quien sea, ahí dentro… Uf, no lo quiero ni pensar.
Ponerse a hablar en alto, a horas intempestivas.
No salir de casa, en días, ni siquiera para bajar la basura, hacer la compra o dar un paseo.
Ponerse a dar unos golpazos, de ocho a nueve de la noche, que retumba nuestra vivienda, y la de abajo… Que debe de estar saltando a la comba o se dará cabezazos contra la pared (mientras se la machaca).
-Y ahí abajo está el Parc del Molló, que es bien hermoso. Y no baja a hacer deporte-. Dice Carlos, con muy buen criterio.
-Ya-. Dije yo .-Los vecinos de abajo no deben de estar… Pues cuando vengan le van a cantar las cuarenta bien cantadas.
De todos modos, somos unos “desgraciaos”. Huyendo en Alcorcón de los ruidos de la vecina folladora de arriba, damos aquí con los de este otro.

Sin embargo, y debido a los últimos acontecimientos, pensamos que no, que no es extraterrestre, sino vampiro.

Y es que… A ver, yo os cuento y luego vosotros me decís.
Son más de la una de la tarde, y el hombre, está metido en el apartamento, soliño, y con todo “cerrao”. Y a eso de la una y media sube la persiana. Y a eso de las cuatro menos cuarto la vuelve a bajar. Y a eso de las cinco y media la vuelve a subir, y habiendo luz natural -y habiendo hecho un día soleado- vuelve a subir la persiana. Y enciende, si no todas las luces de la casa, casi todas. (Los de la compañía eléctrica tienen que dar saltos de alegría con él). Y luego vuelve a bajar la persiana. Y así se queda hasta que nosotros nos acostamos, (entre las doce y la una y media de la madrugada).
Y si esto es normal, que venga Dios y lo vea.

Ya le he dicho a mi marido: el jueves vamos a comprar al “mercao” del pueblo y traemos ristras de ajos y las ponemos alrededor de las ventanas y colgando del pomo de la puerta de casa. Y también traemos unas cebollas…
-Pero si las cebollas no repelen a los vampiros-. Dijo él.
-Es igual. Las ponemos “pa” reforzar. Y por la noche cerramos las ventanas, no sea que se transforme en murciélago y se nos meta en casa y nos haga un nido en la terraza “pa” marcar territorio.
-Sí, hombre, va a marcar territorio. Él que tenga el suyo y nosotros el nuestro.
-Pues sí. Bastante tenemos ya con estar al quite de que no se nos metan las golondrinas y las palomas…
-¡O los cuervos!
-Eso, o los cuervos; que todo son preocupaciones, coño.
-Carolineta, cuenta también que lo más cojonudo de todo es que de cruzarnos con él no le podríamos identificar. Salvo que está calvo y lleva barba no sabemos cómo es.
-No me hables de identificar porque esto ya es para pensar mal… ¿No estará cumpliendo arresto domiciliario?
Desde luego, es para sospechar.
-Y tanto, Carolineta. Y tanto.
-Y digo yo… ¿Y si no es propietario y está de alquiler?
-Propietario o inquilino, no es normal. Y punto.

YO CALVO Y TÚ COLETA

A ver, tanto Carlos como yo, somos conscientes que tenemos lo nuestro (él se dio una vez un golpazo en la cabeza que vio, del tirón, a todas las estrellas del firmamento y a todos los pajaritos que cantaba María Jesús con su acordeón, y yo me caí de la cuna de cría), pero el que tenemos aquí, a nuestra vera…
-No tiene una “pedra”, tiene tres, Carolineta-. Me acaba de decir mi marido.

Y es que a ver. Está el hombre ahí dentro, sin salir de casa “pana”, que no le da el sol ni de día ni de noche (y sabemos que está vivo porque le oímos por las noches hablar en alto) y ya nos estamos empezando a preocupar muy seriamente por él.
¡Pues no está todo el rato hablando del Coletas!
Si es que, de lo alto que habla, le oímos incluso por encima de la tele, al tío…
Y eso, que está todo el rato: que si el Coletas esto, que si el Coletas lo otro.
A ver si le va a gustar… (Tanto hablar de él).
Oye, pues menuda pareja iban a hacer: aquel con el pelo largo y este otro calvo como la madre que me va a parir a mí.
Nada, nada, que siga hablando de él.

LA CAROLA Y SU POLÍTICA

LA CAROLA Y SU POLÍTICA

Política y Voz.

Esta tarde le he dicho a Carlitines que me voy a afiliar a Vox para poder presentarme a la alcaldía de Tavernes.
Y si yo me presento, como dicen en el Vaticano, “Habemus Alcaldesam”. Y no una cualquiera, no. Yo voy a ser de armas tomar.
-Y como el frotar, la falta de seriedad se va a acabar-. Le he dicho, en tono imperativo .-Porque desde el mismo momento que gane yo la alcaldía, la primera ordenanza municipal que voy a aprobar va a ser que todos los hombres se apunten al gimnasio “pa” que le den a las mancuernas y sus cuerpos se pongan musculosos. Esa la primera. Y la segunda va a ser que todos los hombres… ¡Qué ostias digo! ¡Los machos! Se dejen una barba, que vamos, cuando nos besen a las mujeres se nos despellejen los morros vivos. Y esto, para empezar a calentar motores porque después pienso…
-Echa el freno, Madaleno -.Me ha interrumpido él.
-¡Qué freno ni qué freno, Carlitines!
-Vamos a ver que me aclare, Carolineta, ¿Si a ti no te gustan los hombres fornidos ni las barbas?
-Ah, no. Las odio a muerte. Pero una cosa es lo que no me gusta a mí, y otra muy distinta es el deber y la obligación política.
-Ah, ¿Y el deber y la obligación política es que los hombres seamos réplicas de Santiago Abascal?
-Efectivamente.
-Ah, ¿Y cuándo dices que te piensas afiliar a Vox?
-Mañana mismo.
-Pues no sé si sabrás que para afiliarse a un partido político hay que pagar.
-No, señor. Los “jubilaos” estamos exentos y no pagamos.
-No tan exentos. Hay que pagar 1 euro.
-¿Ah, sí? Vaya, eso cambia las cosas considerablemente. Ya sabes que yo soy de la cofradía de la virgen del puño “cerrao”.
-Por eso te digo…
-Si hay que pagar 1 euro al año… Habrá que hacer un esfuerzo. Todo sea por la causa.
-Al año, no. Se paga al mes.
-¿Al meees?
-Sí hija, sí. Un euro al mes.
-¡Se vaya la Política al carajo!
No, sí, lo he dicho desde siempre: donde estén los muchachos de naturaleza natural y bien afeitaditos, que se quiten los musculitos y las barbucias del diablo.
-Ay, ya sabía yo que la Política no es lo tuyo, xiqueta. Más que nada porque eres apolítica…

ADAPTÁNDONOS A LAS COSTUMBRES VALENCIANAS

ADAPTÁNDONOS A LAS COSTUMBRES VALENCIANAS

Castañuelas y pandereta.

En esta comunidad de vecinos pasan cosas muy raras. O bueno, no es que pasen cosas raras: se hacen cosas raras.
Y es que, ahora mismito -a las 17:30 horas del lunes, 15 de marzo de 2020-, un hombre se está paseando por el pasillo de la última planta del bloque de enfrente, tocando una trompeta.
Y a cada cinco pasos exactos que da, da un toque de trompeta.
A lo mejor es que aún no conocemos bien las costumbres valencianas. Aunque sí sabemos que a los valencianos les gusta más un instrumento musical que a un tonto una tiza. Pero hombre, de ahí a ponerte a dar trompetadas, a la hora de la siesta, mientras recorres el pasillo…
Ya le he dicho a mi marido: Carlitines, aunque a nosotros no nos gusten los instrumentos de música, algo tenemos que hacer. Porque si no vamos a desentonar con el vecindario y nos van a mirar mal, o nos van a señalar por no integrarnos. Así que, mañana a más tardar, nos vamos a Valencia a comprar una pandereta y unos castañuelas. Y a partir de la semana que viene, después de comer, le damos a las castañuelas y a la pandereta a base de bien, al tiempo que recorremos, no uno, sino todos los pasillos de nuestro bloque y del de enfrente. Y para no ser menos que el vecino de la trompeta que va vestido con un chándal gualtrapero, tú te pones un traje de baturro y yo me visto de zíngara.
Y ea, ancha es Castilla. Porque si él toca la trompeta, tú y yo las castañuelas y la pandereta. Porque, ¿No quieres sopa? Pues toma tres tazas; que la segunda y la tercera van a ser el cante hondo y las jotas que nos vamos a marcar.
Verás tú como si alguno tenía intención de mirarnos mal se lo piensa dos veces.