HAY VIDAS

HAY VIDAS

Puesta de sol desde la playa de la Vega de Pupuya. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hay vidas que antes de empezar ya han muerto
porque su meta, más que vivir, es sobrevivir.
Hay vidas tristes y rutinarias
pues no hay mayor pena que ver pasar una vida, como quien ve cómo pasan las horas en el reloj.
Hay vidas cuyos dueños creen haber llenado…Y sin embargo están completamente vacías.
Porque la vida no es para colmarla de artificialidad,
sino de experiencias.

Hay vidas que portan espadas que se tiñen con la larga y oscura sombra del odio, la venganza y el rencor;
otras, al contrario, lo hacen con la infinita gama de los colores del amor.
Porque los colores de la vida,
a veces -como las decisiones personales-, pueden estar equivocadas.
El rojo puede vestir dos vidas pasionales; dos vidas antagonistas.
Porque puede hacer de un aliento o suspiro una bienaventuranza
o un calvario.

Hay vidas que quedan atrapadas en un sueño…
Hay vidas que se escapan de las manos…

Hay vidas inocentes;
otras miserables;
vidas bondadosas:
¿todas válidas y necesarias?

Hay vidas que siempre saludan con un buenos días;
otras llegan al ocaso de la solitaria noche con el alma marchita.
Hay vidas llenas de romanticismo;
otras, en cambio, mueren al dejar de alimentarse, cual parásitos, con la lujuria y la sexualidad.

Hay vidas que no deberían vivirse;
otras, sin embargo, deberían ser eternas.

(Reflexión escrita el lunes, 19 de septiembre de 2022, en Alcorcón. Madrid. España).

A LO “ARROZ ESTIGUAR”

A LO “ARROZ ESTIGUAR”

“Arroz Estiguar”. Imagen de Facebook Pepe Radio.

Estamos en el restaurante italiano (del hotel en Varadero donde estamos de vacaciones) y viene la camarera a decirnos cuáles son los primeros y segundos platos.
-De primero me pones una ensalada de pollo y de segundo un filete de pollo con arroz-. Ha dicho Carlos .-¿De postre qué tienes?-. Ha preguntado.
-Muchacha, tráele un pollo caramelizado relleno de chocolate-. Le he dicho yo a la camarera .-Y si puede ser, que pongan la canción Litros de alcohol de Ramoncín, El rey del pollo frito-. Y al irse la camarera le he dicho a mi marido-. No sé que te ha dado a ti con el pollo esta noche, que haces como el otro.
-¿Qué otro?
-Carajo, Carlitines, ¿Qué otro va a ser? ¡Pues al que le dio por pedir arroz!

EL RITUAL SANTERO EN CUBA

EL RITUAL SANTERO EN CUBA

Árbol en un cafetal de Matanzas. Cuba. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La primera quincena de septiembre, Carlitines y yo estuvimos de viaje en Cuba. Y de todas las aventuras y desventuras que vivimos voy a contaros la del santero.
Resulta que en una de las excursiones que hicimos nos llevaron a almorzar a una finca y a montar a caballo. Pero antes de montar a caballo nos llevaron junto al árbol más antiguo de la finca, para realizar un ritual santero.
El santero era un muchacho de raza negra, vestido con una túnica blanca y lleno de collares con cuentas de mil colores. Aquella criaturica parecía un arco iris.
(Las personas que se ven en Cuba ataviadas con una túnica blanca y collares de colores se han iniciado en una creencia africana. Y durante un año tienen que vestir de blanco para purificarse).

A raíz de ver a este muchacho pensé en el por qué a una persona de color se le llama de color cuando no lo tiene. Porque el negro no es un color, sino la ausencia del mismo. Al menos este hombre sí puede decir “soy de color” o de colores…
(Y bueno, sigamos con la historia del ritual).

Como íbamos un grupo formado por siete personas que hablábamos castellano y portugués, el muchacho nos explicó en un español cubano que el árbol era santo y que estaba rodeado por un círculo. Y que lo que había dentro de círculo era la realidad y que lo que había fuera, donde estábamos nosotros, era fantasía. Y pasando a la realidad nos dijo:
-“Dal tre vuelta al álbol en silencio y pedí un deseo secleto que no se puede decil a nadie, ni siquiela a la paleja poque entonce no se va a cumplil. Y cuando telminen de dal las vueltas, se palan flente a la vilgencita que hay en el álbol, y ponen la mano izquielda apoyada en el álbol y con el puño de la otla dan tre golpe. Piensen bien el deseo que van a pedil. No pedil cosas malas, como pol ejemplo que se mate al plesidente de un paí, poque no es bueno. Solo pedí cosas buenas, como pol ejemplo que a uno le toque la Lotería. Pero no pedí cosas malas. Aunque bueno, cada uno que pida lo que quiela-. Y antes de comenzar el ritual dio a entender que la virgencita del árbol estaría muy agradecida de que se dejara una propina .-“Poque la vilgencita del álbol y yo milmo quedaríamos muy agladecidos con la plopina”.

Todos, en silencio, dimos las tres vueltas alrededor del árbol. Mientras, el santero tocaba un tambor con las manos. Todo esto, un ritual muy serio.
Y al término de la última vuelta, y frente a la virgencita -siguiendo las indicaciones del santero-, uno a uno y en orden, nos paramos, apoyamos la palma de la mano en el tronco del árbol y con el puño de la derecha lo golpeamos tres veces. Y a cada golpe, el santero daba toques al tambor.
Y cuando la última persona dio el tercer golpe en el tronco del árbol, el santero dijo que ya se había terminado el ritual.

El santero, al ver que todos salíamos del círculo para irnos, dijo:
-“Recuelden lo que les dije de la plopina para la vilgencita”-. Pero nadie dejó propina. Entonces aquel hombre salió del círculo del árbol malhumorado y murmurando. Y yo creo que no se va a cumplir ningún deseo porque aquel hombre, por no dejar propina, nos debió de echar mil maldiciones. Porque aquel hombre se puso echo un demonio. Y todos salimos de allí medio “asustaos” y nos fuimos a montar a caballo.

Luego, en la habitación del hotel en Varadero, le dije a mi marido:
-En la vida me vuelvo yo a juntar con un santero. Porque no hemos salido de la finca a palos de milagro.

ISLA DE ONS. PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS DE GALICIA (SEGUNDA PARTE)

ISLA DE ONS. PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS DE GALICIA (SEGUNDA PARTE)

Vista panorámica de O Curro en Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Antes de leer este artículo de viaje te recomiendo que busques el anterior –ISLA DEL NORTE O MONTEAGUDO. PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS DE GALICIA (PRIMERA PARTE)– y leas el apartado AUTORIZACIONES.
Dejo el enlace.

http://www.carolinaolivaresrodriguez.com/?p=224969&preview=true

Illa de Ons (Isla de Ons) pertenece al municipio gallego de Bueu y se sitúa a la entrada de la ría de Pontevedra. Es la isla principal del archipiélago de As Ons (Las Ons).
Además de Ons, el archipiélago está formado por Illa de Onza ou Onceta (Isla de Onza u Onceta) y por islotes como As Freitosas.
Las Ons son conocidas como Illas das Gaivotas (Islas de las Gaviotas).

SANXENXO – ONS

El trayecto marítimo a Ons lo hicimos desde el municipio pontevedrés de Sanxenxo (Sangenjo).

Carlos yendo al ferry (puerto de Sanxenxo). Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La travesía marítima, desde el puerto de Sanxenxo hasta el pequeño embarcadero de Ons, es de unos 45 minutos.
(Dependiendo de la temporada en la que se realice el tiempo puede variar).
Mientras el ferry bordeaba el litoral de Pontevedra fuimos sorprendidos -a estribor- por un grupo de delfines, los cuales, a modo de saludo, estuvieron saltando alegremente, próximos a la embarcación. Y nos acompañaron durante varios minutos.

Vista del litoral, desde el ferry. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista del litoral, desde el ferry. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista del litoral, desde el ferry. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista del litoral, desde el ferry. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista parcial de Ons, desde el ferry. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Poco a poco el Faro que corona la parte alta de la isla de Ons “se fue haciendo cada vez más grande”. Y cuando quisimos darnos cuenta ya estábamos en el embarcadero de la aldea de O Curro, que es la más poblada de la isla.

Vista parcial de Ons (con el Faro en la parte más alta). Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Llegando a la isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Llegando a la isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panel de bienvenida a Illas das Gaivotas. Las Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

NUESTRA EXCURSIÓN EN LA ISLA DE ONS

En Ons, además de O Curro, hay dos aldeas más: O Caño y O Cucorno.
La aldea de O Caño es la continuación de O Curro por el camino que lleva al Faro.
La aldea de O Cucorno es la más extensa. Se ubica en la parte más alta, extendiéndose por la falda del monte donde está el Faro.

En la aldea O Curro -tras subidas y bajadas-, nos desviamos a la derecha hacia el Area dos Cans.

Pequeño embarcadero de la isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Playa del Area dos Cans. Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A diferencia de la excursión a Monteagudo en las Cíes, en nuestra segunda visita al parque nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galiza, Carlos y yo fuimos por libre. Aunque existe la opción de ir al Centro de Visitantes da illa de Ons para hacer rutas guiadas.

Centro de Visitantes da illa de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

RUTAS EN LA ISLA DE ONS

Señalizaciones. Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ruta do Faro (flechita amarilla).
Ruta Sur (flechita verde).
Ruta Norte (flechita azul).
Ruta do Castelo (flechita roja).

Aun yendo a nuestro aire teníamos claro lo que queríamos hacer:  disfrutar de la playa y subir al Faro.
La ruta amarilla es corta y no entraña dificultad. Subiendo, y una vez arriba, las vistas panorámicas son preciosas.

Las playas de arenas blancas y aguas transparentes (y frías) de Ons se encuentran en el lado este de la isla. En contraposición, al oeste, están los acantilados y las grutas que han ido formado el golpear del agua de la mar.

Carolina en la playa (Area dos Cans). Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carlos en la playa (Area dos Cans). Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Playa (Area dos Cans). Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Subiendo al Faro de la isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista panorámica, parte alta de Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Faro de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista panorámica, parte alta de Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en la isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Tras bañarme en el mar (como en Santander, ojito, el agua corta), pasear por la playa y hacer la ruta del Faro, visitamos la aldea O Curro; entramos en la parroquia de San Joaquín, tomamos unos cafés en un bar, ojeamos las tiendas…

Parroquia de San Joaquín. Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Parroquia de San Joaquín. Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

COMER Y PERNOCTAR

Si quieres comer en la isla, el plato típico es el pulpo al estilo Ons.
Para los que vayan a quedarse a dormir en la isla de Ons pueden ir al camping o alquilar alguna casita o apartamento.
Pernoctar en Ons (una o dos noches) es una gran idea. Porque tendrás más tiempo para descubrir y recorrer la bonita isla.

RELATO: LAS GAVIOTAS DE LA ISLA DE ONS SON AMIGAS DE LO AJENO (escrito por La Anchoíta del Cantábrico)

El viernes, 11 de septiembre de 2020, Carlos y yo estábamos en Pontevedra (Galicia – España).
Estábamos de viaje, haciendo una ruta por el norte del país.
Esa mañana -tras dormir en el Hotel Don Pepe del municipio gallego de Poyo (Poio)- desayunamos y pusimos rumbo por carretera a Sangenjo (Sanxenxo).
En Sanxenxo recorrimos el Paseo Marítimo y vimos unas cuantas cosillas.
En la Plaza do Mar del puerto deportivo hay una estatua gigantesca, muy llamativa, de un hombre tumbado en el suelo, mirando al cielo.
La estatua es obra del pintor y escultor español Francisco Leiro y representa a Atlante, un dios que según la mitología griega vivía en las profundidades del océano Atlántico.
Observando como la estatua mira la infinidad del universo, es patente que asimismo deja constancia de la inmensidad del océano.

Estatua El Atlante del pintor y escultor español Francisco Leiro. Xanxenxo. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A las 12:15 horas zarpamos en un ferry hacia la Isla de Ons (Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia). Al llegar, fuimos derechitos a una playa y nos comimos los bocadillos de pavo y queso que llevábamos (más tarde subiríamos al Faro).
Y en la arena y al solete, recordé lo que nos habían dicho a bordo del ferry referente a no dar de comer a las gaviotas:
-No sé a qué vino tanta advertencia con no dar de comer a las gaviotas, en cuanto te descuidas… Mira, mira-. Le dije a mi marido, señalando a unas que estaban a poco más de un metro de nosotros, metiendo el pico en las mochilas abiertas-. Qué tías, se llevan la comida y lo que pillan.

Gaviotas en la playa (Area dos Cans). Isla de Ons. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-¿Te imaginas que viene una gaviota y se lleva la mascarilla?-. Preguntó él.
-Todo puede ser. Con lo ladronas que son…
-Íbamos a tener un problema de los serios. Vamos, que no subimos al ferry, Carolineta. Ya lo advierten: hay que ponerse bien la mascarilla.
-Bueno, pues nos quedamos aquí para siempre. Porque seguro que no te ponen pegas si vas desnudo; pero como vayas sin la mascareta… Y a ver cómo le explicas tú a la Guardia Civil…
-Carola, aquí no hay guardias civiles.
-Vendrían. Si te presentas a la hora de regresar en el muelle sin ella, les llaman por el móvil y vienen en helicóptero. ¿No viste que donde el Faro pueden aterrizar los helicópteros?
Y esa es otra, si una gaviota te roba la mascareta… Explícale tú a la pareja. Además de ponerte una multa por no llevarla te ponen otra por vacilarles. Y claro, explícales también que no les estabas vacilando.
De todos modos, piensas unas cosas…

Por Carolina Olivares Rodríguez.

ISLA DEL NORTE O MONTEAGUDO. PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS DE GALICIA (PRIMERA PARTE)

ISLA DEL NORTE O MONTEAGUDO. PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS DE GALICIA (PRIMERA PARTE)

Vista panorámica desde el Alto del Príncipe. Isla del Norte o Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el mundo hay muchos paraísos y en España tenemos uno.
Si buscamos en un mapamundi localizaremos, en el extremo noroeste de nuestro país, el parque nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galiza (Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas de Galicia).
El parque nacional de las Islas Atlánticas de Galicia es un Espacio Natural Protegido que está formado por las Islas de Ons, las Cíes, Sálvora y Cortegada, y las aguas de su entorno. Sálvora y Cortegada pertenecen a la provincia de La Coruña y Ons y las Cíes a la de Pontevedra.
Las Islas Atlánticas forman parte de una cadena montañosa que se hundió en el mar hace millones de años.

Carlos y yo hemos estado dos veces en el parque natural gallego. La primera vez estuvimos en la isla de Monteagudo de las Cíes y la segunda en la isla de Ons. Ambas son perfectas para disfrutar de sus playas y calas y hacer senderismo por las rutas habilitadas.
Y de las excursiones a estas dos islas es de lo que os voy a hablar.

AUTORIZACIONES

Para visitar las Islas Cíes y la isla de Ons se necesita conseguir una autorización. El permiso es gratuito y se tramita a través de la web oficial de la Xunta de Galicia, con anterioridad al día elegido.
Adjunto el enlace a la web oficial:

https://autorizacionillasatlanticas.xunta.gal/illasr/iniciarReserva

Además de la autorización es necesario que los billetes se adquieran con una naviera autorizada para poder llegar a las islas.

Cuando vayas a las Islas Atlánticas lleva ropa cómoda, calzado adecuado y bastones de caminata o de trekking; agua, toalla, traje de baño, crema solar; cámara de fotos (y una chaquetita para ponértela en los traslados).
Importantísimo: ya en las Islas Atlánticas de Galicia -sea cual sea la elegida-, cuida del medio ambiente y no dejes basura.

ILLAS CÍES (ISLAS CÍES)

Las islas Cíes son un archipiélago español situado en la ría de Vigo que está formado por tres islas:
Illa do Norte ou Monteagudo (Isla del Norte o Monteagudo).
Illa do Medio ou do Faro (Isla del Medio o del Faro).
Illa do Sur ou de San Martiño (Isla del Sur o de San Martiño).

Nota: Monteagudo e Isla del Faro están unidas por el gran arenal llamado Praia de Rodas (Playa de Rodas) y por un puente (caminito artificial de piedra y asfaltado).

Por la gran belleza de sus paisajes y playas, de arena blanca (y aguas frías), los romanos llamaron a las Islas Cíes Insulae Deorum (Islas de los Dioses).

VIGO – MONTEAGUDO

El trayecto marítimo a Monteagudo lo hicimos desde el municipio de Vigo.
Nosotros fuimos a esta isla en grupo (excursión contratada) y salimos a las diez de la mañana.
Dependiendo del estado de la mar la travesía marítima, desde el puerto de Vigo hasta el pequeño embarcadero de Monteagudo, varía entre los 40 minutos y la hora.
Desde el barco verás la costa gallega, una panorámica del puente de Rande –un gran viaducto atirantado o colgante que forma parte de la Autopista del Atlántico o AP-9– y divisarás las Cíes.

Puente de Rande. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica de las Islas Cíes, desde el barco. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A medida que la embarcación se aproxima a Monteagudo, tu atención se centrará en los vivos colores que posee la isla, en especial en los del agua del mar y en los del arenal, sito a la izquierda.

NUESTRA EXCURSIÓN EN LA ISLA DE MONTEAGUDO

En el embarcadero nos recibieron las gaviotas. Y la arena blanca y las aguas azules y verdes de la bonita playa de Rodas.
La playa de Rodas es la más extensa de las Islas Cíes. Tiene forma de media luna y retiene el pequeño Lago dos Nenos (Lago de los Niños).

Carolina y Carlos en Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España.

Gaviotas en el embarcadero de Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Praia de Rodas (Playa de Rodas). Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Junto a un gran panel informativo, el guía -un hombre alemán a quien la Comunidad Autónoma de Galicia había adoptado años tras-, nos explicó que íbamos a hacer la ruta azul, que es la que va al Alto del Príncipe y queda a 1700 metros de distancia.
Por supuesto, no había obligación de hacerla. Cada cual podía emplear el tiempo como quisiera: hacer otras rutas, quedarse en la playa; ir a la isla del Faro…
Eso sí, todos debíamos estar en el embarcadero a la hora establecida para regresar a Vigo.

Panel informativo. Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sin pérdida de tiempo tomamos el camino de la derecha.
A 300 metros del punto de partida se encuentra el Área de Figueiras. Bajando por una pasarela hecha con tablas de madera se llega a la aislada y salvaje playa de Figueiras. A la playa se la conoce popularmente con el nombre de Playa de los Alemanes. Además, Los Alemanes, es una playa nudista. De hecho fue la primera playa nudista de Galicia.

Playa de Figueiras o Playa de los Alemanes (Área de Figueiras). Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Entre acacias, cipreses y pinos, continuamos la ruta, que asciende sin mayor dificultad. Sin embargo algunas personas del grupo -de avanzada edad y llevándose las manos a la zona lumbar-, cesaron en el intento de subir hasta lo Alto del Príncipe, y parándose, se sentaron en bancos para descansar.
Al verles, mayores, cansados y doloridos, me dieron ganas de animarles a continuar; pero desistí al escuchar, de boca de uno de ellos, la frase:
Esto lo teníamos que haber hecho mucho antes y no ahora.
Qué razón tiene, pensé yo. Aunque… A veces las cosas no se hacen cuando uno quiere, sino cuando se puede. Porque a veces, cuando se hacen cuando uno puede… Ya no se puede.

Continuamos ascendiendo. Los paisajes de la derecha son impresionantes.
Cuando finalmente se alcanza el Alto del Príncipe… ¡Las vistas panorámicas de las Cíes son excepcionales!

Ya en lo Alto del Príncipe mi marido y yo recorrimos la zona y nos fuimos separando del grupo. Poco después, viendo que teníamos tiempo, decidimos llegar hasta el Faro do Peito (ruta roja que desde donde nos encontrábamos queda a 1240 metros de distancia).

Señalizaciones. Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Al oeste, y sobre los abruptos acantilados, se encuentra una Zona de Reserva, que por razones de conservación no permite el paso. En la misma zona hay una “chimenea” con una vieira, típica concha del peregrino, símbolo religioso del Camino de Santiago.

Carolina en Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carlos en Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

JULIO VERNE EN LAS ISLAS CÍES Y EN LA RÍA DE VIGO

Mientras observábamos las vistas panorámicas vimos un panel informativo. La información es muy interesante.
El capítulo octavo “La bahía de Vigo” del libro Veinte mil leguas de viaje submarino, del autor Julio Verne, narra como el submarino Nautilus entra en la ría de Vigo el 18 de febrero de 1868 con el objetivo de acceder a las cajas que contenían el oro y la plata de los galeones de la Flota de la Plata, hundida en la batalla de Rande el 22 de octubre de 1702.
Mientras hombres de la tripulación equipados con escafandras acceden al tesoro, el capitán Nemo le cuenta al profesor Aronnax cómo la flota anglo-holandesa había arrasado con la escuadra franco-española.
Al día siguiente (19 de febrero) el submarino llega a La Atlántida, el continente perdido bajo los mares que Julio Verne sitúa cerca de las Islas Cíes.
Nota: el capitán Nemo es el comandante del Nautilus. Asimismo es uno de los personajes de la novela de Verne titulada La isla misteriosa.

Julio Verne -8 de febrero de 1828, Nantes, Francia – 24 de marzo de 1905, Amiens, Francia- fue un escritor francés de literatura científica y ciencia ficción que visitó la ría de Vigo en dos ocasiones: la primera en 1878 y la segunda en 1884.

Escultura de Julio Verne en Vigo. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la segunda visita, motivada por la avería de la caldera de su barco, Julio Verne conoció al empresario vigués Antonio Sanjurjo Badía, en los talleres donde se hizo la reparación.
La estancia en Vigo del escritor se prolongó cuatro días.

-Antonio Sanjurjo Badía (Sada, La Coruña, 1837 – Vigo, 1919), fue un inventor, dueño de fábricas de innovación tecnológica en barcos y automóviles.
El 12 de agosto de 1898 probó un submarino que había construido para defender la ría de Vigo, ante un posible ataque estadounidense durante la guerra de Cuba.
Actualmente el submarino se encuentra en el Museo do Mar (Museo del Mar de Galicia).

Las señalizaciones Observatorio de Aves (450 metros) y Faro do Peito (490 metros) nos devolvieron a la realidad.
Desviándonos a la derecha enseguida llegamos al Faro do Peito.
La decisión de ir hasta el faro fue muy acertada, no solo por las vistas panorámicas, también porque pudimos ver a una gaviota anidando.
Nota: las Islas Cíes son idóneas para la anidación de aves marinas como la gaviota patiamarilla o el cormorán moñudo.

Yendo al Faro do Peito. Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Faro do Peito. Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Gaviota anidando junto al Faro do Peito de Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De nuevo en la playa de Rodas estuvimos paseando por ella. Y nos acercamos hasta la zona de unión entre la isla del Norte y la del Medio.

Praia de Rodas (Playa de Rodas). Monteagudo. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos yendo a la zona de unión entre Monteagudo y la del Medio. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en el puente que une Monteagudo con la del Medio. Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Las aguas transparentes del Lago dos Nenos, que separa de forma natural ambas islas, son UN GRAN ACUARIO NATURAL, refugio y sustento a una alta diversidad de especies marinas y peces.
Entre la numerosa fauna marina se encuentran: cangrejos corredores, centollas; congrios, pulpos, sepias; arenques, fanecas, lubinas, sargos…

Lago dos Nenos (Lago de los Niños). Islas Cíes. Pontevedra. Galicia. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El tiempo en Monteagudo se terminaba. Y con él la posibilidad de visitar Isla del Medio o del Faro… Al menos esta vez.

Por Carolina Olivares Rodríguez.